SOY LEYENDA
SOY LEYENDA
Director: Francis Lawrence, Año: 2007 Reparto: Will Smith, Alice Braga.
SINOPSIS:
El Doctor Robert Neville es, aparentemente, el único hombre vivo sobre la tierra. La humanidad ha sido erradicada a manos de un virus que prometía curar el cáncer. Neville, acompañado por su perro, vive de día y se cuida de salir durante la noche. Y es que las sombras ocultan un terrible secreto que atormenta a Neville a diario.
Tercera adaptación del clásico de Richard Matheson dirigida por el director de la olvidable “Constantine”. De nuevo estamos ante el Dr Jeckyll y Mr Hyde en el que se ha transformado Hollywood en los últimos lustros.
Más de una hora de entretenimiento, espectacularidad e intimismo inteligente defenestrada por un último tramo torpe, tramposo y desacertadamente emotivo.
Will Smith nos introduce en una New York abandonada, dantesca y tropical. El actor se mueve como un cazador en la jungla, transmitiéndonos sus miedos y rutinas con una empatía asombrosa. Smith no es Al Pacino, pero tiene una presencia indiscutible y un carisma que escasamente vemos en los demás actores de su generación. Gracias a él y a la pericia de Lawrence, nos vemos atrapados en la soledad de la ciudad de los rascacielos, queremos cazar y entrar al video-club, pedir ayuda y rastrear edificios abandonados.
Haber rodado un “Solo” de Smith durante más de una hora era una apuesta sin duda arriesgada para un film de tamaño presupuesto, y nada resulta más desconcertante que comprobar como todo lo construido se derrumba, quien sabe si debido a presiones por parte de los de siempre (Los productores) A mayor gloria del espectáculo descerebrado y la moraleja complaciente.
Aunque ya desde un principio me parece decepcionante utilizar el ordenador para dar vida a los animales que aparecen en la ciudad, restando de esa manera realismo a la mayoría de escenas en las que intervienen, es en la segunda parte del film, cuando aparecen los artistas invitados de la función, cuando la decepción se convierte en profundo cabreo.
Con el dinero que han invertido ¿Cómo es posible crear algo tan chapucero? ¿A nadie se le ocurrió que un “simple” actor con maquillaje hubiese aportado la humanidad que le falta a un ser dibujado por ordenador?
Se deben haber vuelto majaras estos ricachones y luminarias Hollywoodienses, no hay otra explicación para la sarta de sandeces que se comenten a lo largo de los veinticinco minutos finales de “Soy leyenda”.
Dicho esto, no todas las escenas en las que intervienen los dichosos efectos son malas, pero casi. La primera aparición de los seres esta muy bien rodada y es un ejemplo de cómo debería haber transcurrido el resto del metraje, y la mejor escena de acción de la película tiene como protagonistas a dos perros con muy malas pulgas; perros de CGI, si, pero ayudados de una puesta en escena imaginativa y vibrante.
Es justamente a partir de esa secuencia cuando llegan los disparates, el personaje de Smith parece otro y empiezas a pensar si te están tomando el pelo.
“Soy leyenda” será recordada por lo que pudo ser y no fue, y quizás ni siquiera llegué a eso dentro de unos años. Pero al menos su primera mitad apunta hacía el cine que se debería promover, el que el público realmente quiere, el que emociona con mucho y con poco, el que llena por dentro y agrada por fuera. Nadie con un mínimo de sentido común acude al cine a contemplar esas masas informes pegando saltos y dando patadas, irritantes y tristes analogías de los productores Americanos y de su industria llena de Mr Hydes.
Puntuación: A pesar de todo, un 6.



