RECOMENDACIONES VERANIEGAS: PERSEPOLIS
Hace unos años, “Maus”, un comic basado en la autobiografía de un superviviente de un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, rompía las fronteras del noveno arte para alzarse con el premio Pulitzer. Ahora, “Persépolis” otra obra autobiográfica, ya se ha consagrado como referencia dentro del mundo del comic y fuera de él.
En “Persépolis” la autora nos cuenta su difícil infancia en Irán y en Austria, dentro de un contexto histórico repleto de revoluciones, guerras y represiones religiosas.
Lo cierto es que no he podido menos que emocionarme al ver que la última reedición en formato tomo de este comic, se podía encontrar en el escaparate de grandes centros comerciales, prestigiosas librerías o colocado en primera línea de venta durante el día del libro.
Que un comic escrito y dibujado por una autora Iraní, que trata sobre una parte de la historia de Irán, y que lo hace con un trazo infantil y en blanco y negro, haya tenido el éxito y la difusión que ha conseguido “Persépolis”, es para quitarse el sombrero, para saltar de alegría o para rezar para que no sea la última excepción.
Este tipo de acontecimientos te obliga a recapacitar sobre los gustos del consumidor, y te mueve a preguntarte si realmente somos tan borregos como la sociedad y las estadísticas quieren darnos a entender.
Por que “Persépolis” es un comic de una calidad indiscutible, narrado con un desparpajo tan natural que a pesar de las diferencias culturales y sociales (Que Satrapi demuestra que no son tan lejanas a las nuestras) Te engancha desde sus primeras viñetas.
La autobiografía de Satrapi, lejos de ser aburrida, es un derroche de ingenio e ironía, una estimulante historia plagada de humanidad y de ternura, vacía de moralinas y de rencores, pero a su vez firme a la hora de denunciar la ignorancia y la intolerancia, no sólo del régimen Iraní, sino del mundo en el que le ha tocado vivir a la autora.
El dibujo de Satrapi es aparentemente tosco y parco en detalles, pero pienso que su sencillez es sólo aparente. No hay nada más que fijarse en sus descripciones pictóricas de la guerra, en su trabajo para el proyecto de fin de carrera o en cualquier dialogo hogareño con sus padres o su marido. Rezuma poesía y magia, algo muy difícil de conseguir cuando se trata de fusionar la realidad con la imaginación.
Para hacer eso hace falta talento y dedicación, algo que no sobra y que Satrapi utiliza con sencillez y maestría.
De lectura obligada.