Monday, August 25, 2008

CINE: EL CABALLERO OSCURO

Titulo: The Dark Knight Año: 2008 Director: Christopher Nolan Reparto: Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Gary Oldman.

 

Sinopsis: Batman (Christian Bale) regresa para continuar su guerra contra el crimen. Con la ayuda del teniente Jim Gordon (Gary Oldman) y el Fiscal del Distrito Harvey Dent (Aaron Eckhart), Batman tiene como objetivo destruir el crimen organizado en la ciudad de Gotham. El triunvirato demuestra ser eficaz, pero pronto termina siendo presa del caos desencadenado por una nueva mente criminal que los aterrados ciudadanos conocen como Joker.

 

Comentario:

La película más esperada del año no defrauda, al contrario, entusiasma. El mejor reparto del año lo borda y uno de los mejores directores del panorama actual da el do de pecho en esta monstruosa película, quizás no perfecta (¿Excesiva duración) Pero sin duda apabullante.

Es probable que incluso a los que no les haya gustado la cinta puedan coincidir conmigo en esto: “Dark Knight” es el film de superhéroes más complejo jamás rodado. Quizás esto no sea decir mucho para el cinéfilo habitual, pero a lo largo de las últimas décadas hemos visto películas de superhéroes adultas y competentes, algunas de ellas incomprendidas por el gran público y la crítica (Hulk de Ang Lee) y otras aplaudidas por todos (Superman de Reeve, Batman de Tim Burton o los X-men de Singer)

La cuestión es que “Dark Knight” da un paso más allá que cualquiera de esos films. Nolan disecciona a Batman, al Joker y a Harvey Dent con la misma precisión de cirujano que hizo con el personaje de Guy Pierce en “Memento” o con los atormentados antagonistas de “Insomnio”. Un trabajo ejemplar el del director Inglés, que profundiza en la psique de Batman a través de su lado opuesto, El Joker, mientras que Harvey Dent se muestra como la luz y la oscuridad que une simbólicamente a ambos.

Un desarrollo complejo y con varias lecturas, mucho más allá de la lucha del bien contra el mal que se suelen dar en este tipo de films. Si a esta película le amputasemos las escenas de acción,  seguiría siendo un estimulante duelo psicológico de personajes, un film repleto de matices y de, como tiene que ser, preguntas sin respuesta.

Pero “Dark Knight” es más. Es cine de mafias y película de acción, y que escenas de acción, Señores. Hace poco leí una crítica negativa que decía que la película era un climax constante y que las escenas resultaban demasiado frenéticas. Y tenía parte de razón, pero es que el verdadero climax es tan apasionante como cualquiera de los otros climax, desde la excelente primera secuencia en el banco hasta la alucinante persecución de la furgoneta de Harvey Dent. La única escena que podría sobrar (Aparte de la conversación final entre Gordon y su hijo, que si que sobra) Es la del traslado de Dos caras en el coche de Gordon tras salir del Hospital, una secuencia algo confusa aunque bien resuelta, y con una toma antológica del Joker saliendo del Hospital vestido de enfermera.

Otro de los meritos de la película es que transmite al espectador la misma sensación de angustia e impotencia que siente la ciudad y sus protagonistas ante el caos y la destrucción liderada por el Joker, en un ejercicio de montaje brillante y espectacular a partes iguales.

Llegados a este punto es el momento de hablar de Heath Ledger. Me gustó mucho en “Brokeback Mountain”, pero desde luego admito que no era uno de mis actores favoritos. Después de ver su interpretación del Joker, tengo que decir que le echaré de menos, que quizás todos le echemos de menos. Puede que en muchas tomas saque la lengua y que ese tic no siempre consiga el efecto deseado, pero su trabajo es impresionante, vibrante, todo un salto al vacío; la mejor actuación del año junto a la de Tommy Lee Jones en “En el valle de Elah” y la del dúo Day Lewis-Paul Dano en “Pozos de ambición”. Este chico debe ser candidato al Oscar por meritos propios. Estoy seguro de que si siguiera con vida, su nominación hubiese resultado menos polémica de lo que al parecer puede llegar a ser. Una polémica absurda, por cierto.

Ensalzar a Ledger como el rey de la función no debe desmerecer la encomiable labor del resto. Bale esta de nuevo perfecto en su doble papel, aunque quizás sea el único algo eclipsado por Ledger. Gary Oldman y Eckhart están magníficos, el personaje de Oldman se merecía este protagonismo que en la primera parte no tuvo. Michael Caine es el contrapunto perfecto de Bruce Wayne y Morgan Freeman sale poco, pero rinde a la altura del gran profesional que es.

Para los interesados en buscar algún comic de Batman relacionado con la película… Pues igual que ocurría con su antecesora no hay ninguno en concreto, pero si que algunos personajes, como Maroni, y la trama de Dos caras, proviene de “El largo Halloween”, un estupendo comic del hombre murcielago, y que la interpretación de Ledger esta en parte basada en el Joker de “Arkham Asylum”, la obra maestra de Grant Morrison.

Resumiendo: ¿Hay alguien que aún no la haya visto?

Puntuación: 8 y medio.

Posted by Terence Stampado at 20:28:55 | Permalink | Comments (5)

Wednesday, August 20, 2008

COLUMNA: TACON CALIBRE 45

Mi vecina de arriba tiene un tacón calibre 45.

Puede que a muchos les suene raro, pero estoy seguro que más de un desafortunado sabrá por donde van los tiros.

A mi vecina le gustan las sevillanas. Lo sé por cotilleo o por presunto chisme. Quizás sea falso, quizás le guste la música clásica, el bolero o la maquina de taladrar que pica en la obra de la esquina. Quizás le guste más el obrero que el ruido, el cantante que la canción.

La cuestión es que la leyenda urbana es la siguiente: Le gustan las sevillanas, así que se pasa todo el día con los tacones puestos, siempre dispuesta a marcarse un taconeo, ya sea mientras tiende la ropa o después de que suene el despertador a las ocho de la mañana. No bromeo, ya les avisaré cuando lo haga.

Cuando compramos el piso, el vendedor nos dijo, muy ufano él, que había tenido que colocar en el techo del salón un refuerzo de cemento para poner la escayola y unas luces halógenas. Tonto de mi, comenté que de ese modo el salón sería a prueba de bombas. Creo que el tipo no hizo el menor gesto ante mi comentario (Posiblemente para no delatarse) aunque poco tiempo después apuntó que los vecinos de arriba únicamente incordiaban el día de Nochevieja. Ese día era mejor salir de casa, pues al parecer se montaban unas jaranas de aquí te espero. Me imagino, ahora, a todos los bailaores de España subiendo las escaleras hasta el cuarto piso, con sus zapatos  de charol negros y relucientes, y esos pedazo de tacones preparados para pisotear hasta el último metro cuadrado de la casa de la vecina.

Me imaginé, entonces, a una mujer vestida de Cantaora, esbelta y alegre, tocando las castañuelas e invitando a todo el mundo a bailar.

Nada más lejos de la realidad. La primera vez la vi en una reunión de vecinos: Gruesa y taciturna, aparentando elegancia pero mostrando maneras desagradables, hablando a destiempo, fumando con desgana y animando cualquier enfrentamiento.

El segundo encuentro se produjo en la escalera. Yo la superaba y abría la puerta de mi casa mientras ella, pesada y sofocada, se aferraba a la barandilla como un naufrago a un mástil, haciendo un esfuerzo titánico por avanzar cada vez que se enfrentaba a un escalón.

Llevaba tacones altos, pero no de aguja, sólo redondos y toscos. Era una imagen muy llamativa: Alguien con serias dificultades para llegar a su domicilio, ubicado en un cuarto piso, utilizando tacones altos. Era como ver a un zancudo intentando escalar la pirámide de Micerinos.

Después de cerrar la puerta, un terrible desasosiego se apoderó de mi. Alguien que sufría tanto para subir a su casa, pero que seguía llevando esos tacones como si fuera de lo más normal, se reiría en mi cara si alguna vez me atrevía a subir para pedirle por favor que dejase de utilizar tanto los tacones por la mañana (A las ocho de la mañana) y por la noche (A las doce, a veces a la una)

Se reiría de mi o me lanzaría un zapato con el tacón afilado, o un calzador de acero, o a lo mejor la cosa era distinta a lo que me imaginaba. A lo mejor me invitaba a pasar, y se me ponía a bailar, o me decía que me iba a untar de betún todo el cuerpo…

No, la cosa sería peor que un enfrentamiento a lo James Bond. Diría que ya vería, pero se sentiría ofendida y a partir de entonces haría más ruido, más temprano, más tarde, utilizando más tacones, poniéndoselos en las manos para caminar a cuatro patas, haciéndoselos poner a todas las visitas, perros, gatos y bebes incluidos. Sería el infierno, sería lo normal.

Mi vecina no pasa de los cincuenta. La quedan muchos años para seguir atormentándonos, para que sus piernas la flaqueen, para que tenga que tomar la decisión de colgar sus zapatos.

Pero yo aún tengo esperanza de que un día de estos cambie las sevillanas por el budismo y podamos vivir en paz.

La esperanza es lo último que se pierde.

Lo primero es el respeto, y lo segundo, la educación.

Posted by Terence Stampado at 18:34:22 | Permalink | Comments (3)