CINE: ARRÁSTRAME AL INFIERNO

Director: Sam Raimi, Reparto: Alison Lohman, Lorna Raver, Justin Long.
Sinopsis:
La historia gira en torno a una joven (Alison Lohman) que trabaja en un banco concediendo préstamos hipotecarios y que, tras negar la ampliación de una hipoteca a una anciana, ésta se venga haciéndola portadora de una maldición.
Comentario:
Muy esperada por estos lares desde que se estrenase en Cannes, “Arrástrame al infierno” nos devuelve al Sam Raimi que todos añorábamos y al que nos gustaría ver más a menudo: Aquel que nos deleitaba con esos festivales de splatter y humor en la saga “Evil dead” o en “Darkman”.
El rey ha vuelto, y aunque de momento sólo sea un alto en su meteórica carrera Hollywoodiense, que nos quiten lo bailao, oiga.
“Drag me to hell” es un homenaje a los comics de terror de la EC, pero también un revival de la filmografía del propio Raimi, y la primera película de lo que ya podríamos bautizar como un nuevo subgénero, auspiciado por estos tiempos de crisis: El terror inmobiliario (Las hipotecas si que causan pavor, y no los zombis)
La película no busca dar miedo, aunque hay momentos inquietantes y movimientos de cámara que juegan con el espectador de un modo sorprendente.
Raimi imprime algunos gags visuales muy originales, divertidos, descacharrantes, y esto me obliga a hacer una reflexión: Durante estas dos últimas décadas han surgido decenas de directores que han querido plagiar ese estilo de gore y dibujo animado que inventó Raimi en sus Evil dead. Nada como ver al creador de esa idea reinventándose a si mismo para comprobar que el talento sólo es patrimonio de unos pocos (En este caso de él y de Peter Jackson) y que todo lo demás eran simples intentos de llegar a hacer algo parecido de lo que este hombre hizo en su día, sin la imaginación necesaria para poder aportar algo más. Y cuanta basura nos hemos tenido que tragar por el camino, Señores.
Dicho esto también debo afirmar que no estamos ante ninguna obra maestra. El guión es lineal y algunos gags no tienen tanta fuerza como otros. Es entretenimiento puro y duro, es lo que buscaba Raimi y es lo que ha conseguido, pero ya les gustaría a muchos productos con mayores ínfulas, hacer un film tan divertido y atrayente como este.
Alison Lohman se desenvuelve con mucha corrección en un papel más complicado de lo que parece a primera vista, y Lorna Raver es la vieja diabólica por antonomasia, no muy alejada de la ancianita demoníaca de “Terroríficamente muertos”.
En la parte final Raimi homenajea con mucho oficio y habilidad a todo un clásico como “La noche del demonio”, consiguiendo que el final sea a lo comic de la EC, rápido y contundente.
Curiosidades: Aparece el coche de la marca Oldsmobile que Raimi incluye en casi todas sus cintas desde que se viese por primera vez en Evil Dead. Que frikismo¡¡¡
Puntuación: 7
